jacinto
Lo más lejano que Jacinto recuerda de su infancia, es el primer día de clases cuando escapó de la escuela, guiado por el miedo de quedarse eternamente solo. Aquélla primera travesura, le valió una tremenda golpiza por parte de su padre, Sebastián, ya que este lo consideró un desobediente y maricón. Los golpes fueron de tal grado que Jacinto tuvo que permanecer en cama dos semanas. Él, ingenuamente, creyó haber ganado una batalla.

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio